Quiche de Pescado Blanco y Gambas


El quiche es una receta de origen francés (ell@s la llaman "la quiche", en femenino). Se trata de una tarta salada, con un fondo elaborado con masa brisa, en su interior un relleno a nuestra elección pero siempre mezclado con nata (o leche para restar calorías) y huevos, luego será horneado.


Resulta absolutamente delicioso (este en concreto es para repetir!). Como he dicho antes, se pueden hacer con un sinfín de rellenos. El clásico es "la quiche lorraine", con un relleno de bacon y queso.


Al principio pensé en enseñaros primero a elaborar el quiche de bacon y queso, pero luego pensé que si aprendéis a realizar esta receta, ningún quiche tendrá secretos para vosotr@s. De todos modos ya sabéis que si deseáis conocer una receta concreta no tenéis más que hacérmelo saber.

Así es como me queda a mi este sabrosísimo quiche de pescado y gambas:

Quiche de Pescado Blanco y Gambas


Quiche de Pescado Blanco y Gambas

QUICHE DE PESCADO BLANCO Y GAMBAS


Ingredientes:



Para la masa brisa:


250 gr. de harina
125 gr. de mantequilla a punto de pomada
1 huevo
sal


Para el relleno del quiche:


4 huevos (o 2 huevos y 2 claras, si necesitamos aprovecharlas de otra preparación)  ya batidos
250 gr. de pescado blanco cocido (vale cualquiera, desde el más barato; eso sí, cuanto más sabroso sea, más sabroso quedará el quiche)
100 gr. de gambas cocidas de tamaño medio
1 cebolla mediana picada
150 gr. de queso de untar (tipo Philadelphia)
100 ml. de leche
sal, pimienta y perejil


Preparación de la masa:

Tamizamos la harina sobre una superficie para trabajar. Damos forma de corona realizando un agujero en el centro.

Echamos dentro la mantequilla en trocitos. Amasamos hasta que parezca pan rallado.
Añadimos el huevo y la sal.

Volvemos a amasar todos los ingredientes hasta que se hayan unido (no es necesario emplear demasiado tiempo, es mejor incluso hacerla rápido para que luego no resulte excesivamente dura).
Hacemos una bola y la envolvemos en film. Guardamos en el frigorífico mínimo 1/2 hora antes de utilizarla.

Enharinamos una superficie y estiramos la masa con ayuda de un rodillo, hasta conseguir un grosor aproximado de 0'3 mm.

Es una masa que NO LIGA. Es algo normal que se os rompa con mucha facilidad. No os preocupéis, si os quedan huecos, los "parcheáis" con trocitos de masa (en el resultado final no se notará).
Engrasamos un molde redondo y de poca altura y extendemos la masa ayudándonos con el rodillo para moverla de la superficie al molde. Forramos bien el molde, incluidas las paredes, y cortamos el sobrante.

Pinchamos con un tenedor por todo el fondo (esto es para que, durante la cocción, no se nos formen bolsas de aire).

Reservamos en el frigorífico hasta el momento de rellenar.


Preparación del relleno:

Cocemos durante unos pocos minutos, el pescado con las gambas, en agua hirviendo con sal. 

Escurrimos bien y secamos con cuidado con papel de cocina (el caldo de la cocción lo podemos guardar o congelar ya que será un riquísimo fumet que podremos emplear en otras preparaciones). 

Desmenuzamos el pescado y cortamos en 2-3 trozos las gambas. Reservamos.

En una sartén con un poco de aceite de oliva, doramos la cebolla.

Agregamos el pescado y las gambas y salteamos todo junto durante 1 minuto.

Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo.

Añadimos el queso y la leche, removemos con cuidado hasta que el queso se haya fundido.

Incorporamos los huevos, salpimentamos y mezclamos bien.

Echamos la mezcla sobre la masa del molde que hemos reservado.

Espolvoreamos con el perejil.

Horneamos durante aproximadamente 1/2 hora. Sabremos que está lista porque su superficie estará dorada y para saber si el fondo está cocido le pasamos por debajo un cuchillo, si notamos la masa rígida es que ya está hecha.





Puede llevar un poco de tiempo prepararlo todo. Si disponemos de menos tiempo para cocinar, una buena solución es preparar la masa el día anterior e incluso, si queremos, dejar el molde ya forrado. Sea de una forma u otra, la guardaremos tapada con film en el frigorífico.

Otra opción perfectamente válida y que, desde luego, ahorra muchísimo tiempo, es comprar la masa ya preparada (la encontraréis en la sección de frescos, junto la masa de hojaldre y de empanada). Esta mas también se conoce como masa quebrada (os lo digo porque hay marcas que prefieren utilizar esta definición, que, sinceramente, la define mejor, no creéis?).

Espero que os animéis a elaborar esta receta. Gusta a grandes y pequeños. Yo personalmente, disfruto más degustándola en caliente, pero también se puede comer fría (por lo que resulta un excelente plato para llevar a la oficina o a donde vayamos). Un vez hecha se puede congelar en porciones y hornearla unos minutos en el momento de servir (para que la masa vuelva a estar crujiente).

Si queréis completar el menú podemos acompañarla con una ensalada variada.

Y cualquier duda ya sabéis dónde estoy.


Un saludo y buen provecho!!

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